Nos reunimos un jueves en la tarde en el Centro para Conferencias Marconi (Marconi Conference Center) donde aprovechamos para presentarnos y compartir primeras impresiones sobre qué es la Educación Contemplativa mientras disfrutábamos de la cena de bienvenida. Los participantes provenían de distintos lugares de Estados Unidos: California, Massachussetts, New York, Colorado, Washington, Arizona, entre otros estados; y de dos países extranjeros: Suecia y México. También es importante resaltar que los académicos que participamos en el evento contamos con perfiles muy diferentes y variados: medicina, comunicación, enfermería, economía, español, literatura, psicología, baile, italiano, docencia, inglés, religión, trabajo social, humanidades y física.
El viernes por la mañana realizamos prácticas contemplativas tales como estiramientos y meditación y posteriormente pasamos a disfrutar de 24 horas de silencio en grupo, aún en momentos en las que compartíamos la comida juntos. Este día fue el primero en el que nos enseñaron algunas técnicas de meditación caminando. Aprovechando el silencio que manteníamos todos los participantes, los organizadores nos instaban a realizar meditación en los caminos del bosque del Centro Marconi. El lugar sede del retiro es tan hermoso que no era difícil contemplar y escuchar con atención a la naturaleza que nos rodeaba.
El sábado por la mañana realizamos yoga y al mediodía merendamos pasas de forma muy lenta y con atención al sabor. Por la tarde rompimos el silencio y nos fue difícil parar de hablar posteriormente, lo cual fue aprovechado para discutir en grupos sobre cómo implementar el enfoque contemplativo en la educación superior. Al compartir mi experiencia y práctica de algunas técnicas contemplativas con mis estudiantes en la Universidad de Quintana Roo muchos se interesaron y sorprendieron con los resultados que reporté a ellos. Algunos de los participantes incluso me preguntaron cómo este enfoque educativo es recibido en México. Al ser la única académica de una institución mexicana recibieron con mucho interés mis comentarios y sugerencias.
Antes de partir, el domingo en la mañana cerramos el círculo de trabajo y comentamos sobre lo aprendido en el retiro-taller. Al discutir nuevas propuestas de sedes para el siguiente evento propuse Bacalar, México y expliqué las razones de por qué sería un excelente lugar para cultivar la práctica de la contemplación. Los organizadores dijeron que iban a discutir el tema para proponer el lugar para el año 2010 o el 2011.
La organización La Mente Contemplativa en la Sociedad (Contemplative Mind in Society) comentó por medio de sus organizadores que esta es la primera ocasión en la que el evento reunía a más de 30 asistentes y dos de ellos provenientes de otros países (México y Suecia), por lo cual se mostraban satisfechos de los logros obtenidos en esa reunión.
Gracias a que pertenezco a la Asociación para la Mente Contemplativa en Educación Superior de la organización antes mencionada, sigo en contacto con varios de los participantes en el retiro-taller realizado en noviembre. El participante de Suecia, Walter Osika, de la Universidad de Estocolmo, incluso ha colaborado conmigo al proveerme de material de investigación para realizar un estudio sobre estrés en profesores que pretendo llevar a cabo este año para un capítulo de un libro conmemorativo en la UQROO. Hay muchas posibilidades para trabajar en conjunto con muchos de ellos.
El director del Centro para la Mente Contemplativa en la Sociedad, Arthur Zajonc, autoridad en Educación Contemplativa en Estados Unidos y autor de varios libros en el tema, se mostró interesado en la invitación que formulé al final del evento para incluir esta parte de México en alguno de sus próximos talleres, así que estoy segura que en caso de invitarlo en alguno de los eventos que organizamos en el departamento de Lengua y Educación como un invitado especial aceptaría gustosamente.
Arthur Zajonc y yo
Un tema en el que acordamos los asistentes al retiro es sobre la necesidad de contar con un Centro Contemplativo en nuestras instituciones educativas. En Estados Unidos, cada vez más universidades prestigiosas, como Georgetown University y UCLA, cuentan con un centro especial para alumnos y profesores con el fin de reducir los niveles de estrés en la comunidad universitaria. Algunos de estos centros se llaman Centros para Meditación o Contemplación y han resultado ser, de acuerdo con varios estudios, un valor agregado a estos centros educativos. Ojalá en algún momento propicio se pueda contar con algún espacio como estos en la UQROO, ya que sería de gran ayuda en momentos especialmente estresantes del semestre tanto para profesores como alumnos. Por el momento, no obstante, es mi tarea continuar implementando esto en mis clases y seguir continuando con la investigación en este campo.
Respecto a esto último, me alegra reportar haber aprendido nuevas técnicas de contemplación para utilizar en clase y en mi persona; por ejemplo, algunos ejercicios sencillos de estiramiento para comenzar el día con energía. En clase, por supuesto, muchos de los ejercicios son adaptados para su fácil implementación.
Por último, los académicos asistentes fuimos invitados a participar en el 2do congreso anual que organiza la Asociación para la Mente Contemplativa en Educación Superior que se celebrará en septiembre de 2010 en Amherst Massachussetts, por lo que he enviado ya una propuesta para compartir resultados de investigación sobre los efectos de las técnicas contemplativas en estudiantes de nuestra universidad.
A manera de conclusión me gustaría recomendar ampliamente estos cursos para todos los académicos interesados en el tema de la contemplación. Se logra obtener energías renovadas para la docencia y muchas ideas para usar en clases.
¿Hay cursos de ese tipo en México?
ResponderEliminarLa idea de un centro contemplativo en la UQROO suena bastante interesante. Las tecnicas contemplativas realmente ayudan a concentrarse y relajarse, eso es lo que experementé en mis clases de traduccion. Creo que seria un gran recurso para todo el alumnado y profesorado.
ResponderEliminarGracias, Ana Karen, por tu comentario. Lo ideal sería que más profesores se interesen en el tema para que tanto ellos como sus alumnnos disfruten de los beneficios de dichas técnicas. El centro contemplativo es un tema pendiente, pero no olvidado.
ResponderEliminarTodavía no hay cursos de esa naturaleza en México, pero espero próximamente proporcionar algún curso de capacitación sobre esta pedagogía a académicos. Estaré informando por este medio al respecto.
Si hay un curso para profesores me interesa. Creo que si uno de los mayores problemas que enfrentamos en la vida actual es el estrés también resulta muy importante buscar cosas que hagan contrapeso.
ResponderEliminarEsta es una muy buena opción; en mi experiencia en los salones de clase hay siempre gente dispuesta a experimentar cosas nuevas, y los profesores deben ser punta de lanza. :)