25.3.11

A tu puerta

Llegará el momento
en el que, con euforia,
te saludarás a tí mismo al llegar
a tu puerta, a tu espejo,
y se sonreirán al darse la bienvenida
y le dirás: pasa, siéntate, quédate a comer.

Querrás de nuevo al extraño que alguna vez fuiste,
Ofrécele vino, pan. Ofrécele de nuevo tu corazón
a ese extraño que te ha querido toda tu vida,
y a quien tú ignoraste por otros, pero es quién te conoce mejor.

Saca las cartas de amor, las fotografías y las notas desesperadas
del ropero. Despega tu imagen del espejo.
Siéntense en mutua compañía y festejen su vida.

Derek Walcott, "Love after Love"


¿Alguna reflexión al respecto?